Lifestyle

Volver a mi esencia.

mayo 10, 2018

Hola chicas, después de tantos meses.

Espero que estos meses hayan sido fantásticos para todos vosotros.

Yo por mi parte, recibí muchos mensajes privados y algunos comentarios en fotos preguntando acerca del motivo de mi ausencia, lo cual estoy enormemente agradecida.

Decidí tomarme un tiempo para descansar de todo lo que conlleva estar en el mundo de los blogs e Instagram.

Dicho mundo tiene en muchos sentidos, un ritmo y unos parámetros ya pautados donde todos los que deseen entrar en él, deben ajustarse a ello de manera casi obligatoria (al menos eso es lo que te dicen).

En este punto de la historia y recurrido ya un tiempo… entré en conflicto.

Y es que vivimos en una época donde ser o aparentar ser idiota está de moda, a eso le sumamos el elevado nivel de postureo (aparentar) real o ficticio en el que esta sumergida la sociedad  y da como resultado a una persona vacía, carente de esa esencia que para mí es vital.

Soy una persona que disfruta de cosas sencillas, soy pacifica y no me gustan los conflictos, nunca me he sentido cómoda con el postureo pero como dije anteriormente forma parte de la sociedad y puedo tolerarlo en su justa medida, adicionalmente a esto, no me gusta ser el centro de atención, no me gustan las superioridades entre personas, ni la competitividad individual, ni los prejuicios raciales o sociales.

Me apasiona la historia, me gusta aprender, saber que hay más allá, buscar el sentido de las cosas y compartirlo con el mundo, amo la naturaleza, los animales y todo lo que me rodea; esto también da como resultado esas personas que no encajan en el esquema actual de sistema global, somos considerados extraños, frikis, raros o rebeldes y aunque pudiese parecer lógico que dichas características sean las base en las que se fundamentan todas las sociedades, no es el caso.

Me gusta la moda como a muchas mujeres, paradójicamente no veo, no analizo y por ende no juzgo lo que otras personas visten.

Me gusta la moda como a muchas mujeres, ver como funciona el diseño de la moda y experimentar con los estilos pero es algo que disfruto para mí, paradójicamente no veo, no analizo y por ende no juzgo lo que otras personas visten, ni su estilo, ni nada a menos que me lo pidan. Esto crea una falsa creencia en la gente que te rodea y hablo por experiencia propia, que eres un juez o que ante un encuentro contigo deben vestirse con su mejor percha para no “desentonar” ante ti y ese café fashion al que van a ir porque deben ser los lugares que frecuentas, nada más lejos de la realidad.

Las personas con las que me gusta relacionarme son personas que piensan similar a mí y que me transmiten paz, no con esto quiero decir que no comparto con el resto del mundo sino que simplemente no invierto tanto tiempo con ellos.

Estaba consiente de que el mundo relacionado con la moda no iba a ser diferente, lo que no me imaginaba es que iba a ser tan difícil llevar un perfil que difiere tanto de mi personalidad.

Es importante recalcar que respeto y admiro a todas las personas que dedican el 100 % a este mundo y que basan su actividad laboral en ello, lo cual es justificado ya qué realmente es un trabajo a tiempo completo pero eso ya es otra perspectiva. Para las que hacen esto por pasatiempo y no con fines económicos es decir como yo, es muy diferente.

Es importante recalcar que respeto y admiro a todas las personas que dedican el 100 % a este mundo y que basan su actividad laboral en ello, lo cual es justificado ya qué realmente es un trabajo a tiempo completo.

Recibir una camisa a cambio de un post, una cartera, un producto o un bolso, no es tener beneficios económicos es prestar un servicio, es dar a cambio una valoración al producto y publicitarlo. Además, esto conlleva una gran responsabilidad que si bien no implica que estés recibiendo un pago económico por esto, tu profesionalidad esta de por medio y el producto también tiene un valor para la empresa lo que hace que debas trabajar exactamente igual que si te estuviesen pagando cientos y cientos.

Afortunadamente o lastimosamente yo no vivo de mi blog ni de mi cuenta de Instagram, no pago las facturas ni me voy a jubilar de ello y tampoco estoy ejerciendo una influencia universal, si así fuese, la aprovecharía para ayudar a nuestro mundo con muchos males que le aquejan.

No concibo la idea de que siendo una mujer de 30 años tenga que dejar a un lado la sensatez que he ganado con experiencia para nivelarme a los comportamientos de las adolescentes que también están en el mismo camino de un blog y lograr así estar On Point!

Hacer selfies diarios, fotos a cada momento y videos de mi “día a día” al punto de incomodar a personas de mi entorno simplemente para cumplir con un patrón el cual, te dicen es el requerido para ganar lectores o seguidores y ajustarte a las estrategias necesarias para las redes sociales; francamente… no es lo mío.

Familias y amigos eran sometidos a una especie de reality show donde todo lo que acontecía tenía que ser grabado y fotografiado para satisfacer el apetito voraz de los algoritmos de Instagram.

Olas y olas de información te llegan casi semanalmente, dirigiendo y diciéndote que es lo que debes y no debes hacer si quieres ser vista, ser leída. Es indiscutible que para entrar en el mundillo tienes que tener un conocimiento aunque sea básico de marketing digital, redes sociales, fotografía, tendencias y miles de cosas más que te permitan medianamente no destacar sino simplemente estar.

Debemos tener en cuenta que no todas, pero sí la gran mayoría de bloggers que basan su nicho en contenidos para mujeres y que tienen sus respectivas cuentas en Instagram u otras redes sociales, son vidas en imágenes preparadas y diseñadas cuidadosamente para vender, no es real, no es el día a día, está todo estudiado.

Empecé a escribir en mi blog porque me encanta compartir cosas que creo pueden ser útiles, buenas o bonitas para otros y viceversa, pienso que la mayoría de los que tenemos blogs pensamos igual. Se comienza con mucha ilusión y por el camino  (o por lo menos así ha sido en el mío) vas perdiendo tu esencia sin darte cuenta que eres arrastrada por la corriente.

Empecé a escribir en mi blog porque me encanta compartir cosas que creo pueden ser útiles, buenas o bonitas para otros y viceversa.

A finales del año pasado tuve un indicio de ataque de ansiedad, no sabía lo sabia ya que era un dolor en el pecho en el lado izquierdo y pensaba que se debía a algún problema del corazón.

Ambos medicos me dijeron que estaba perfecta del corazón y desviaron mi atención hacia otros puntos como el nivel de preocupación o si tenía mucho estrés, no me dijeron que era propiamente un ataque de ansiedad ya que los nervios llevan a mas nervios pero me comentaron que iba en la vía a ello. Me recetaron un medicamento calmante llamado Diazepan.

¡Ese fue el punto de inflexión! Obviamente esto ha sido producto de muchas otras preocupaciones, pero el ritmo que conlleva todo lo relacionado con el blog se lleva su parte. 

Necesitaba y decidí tomarme un tiempo para mí, un tiempo para mis cosas personales, para dedicarme a mis estudios que acaban este año y necesitan de toda mi concentración, un tiempo en silencio para encontrar de nuevo la paz interna que había perdido,  necesitaba un tiempo para reflexionar, asimilar y comprender que no puedo solucionar los problemas del mundo sino solo colaborar a la causa pero que seguirán estando ahí, que debo tomarme algunas cosas de la vida con calma y que el blog empezó siendo un pasatiempo, seguirá siendo un pasatiempo y nada más.

Necesitaba volver a mi esencia, volver a ser yo.

No me estoy muriendo por ser famosa, no quiero ser un punto de referencia para nadie, ni ser criticada o alabada, simplemente quiero compartir las cosas buenas y bonitas que se cruzan en mi vida sin importar que tan relevantes sean, sin importar si lo leen 100 o 2 personas solamente, pero que para esas dos sea algo de valor.

Simplemente quiero compartir las cosas buenas y bonitas que se cruzan en mi vida sin importar que tan relevantes sean, sin importar si lo leen 100 o 2 personas.

En muchas de mis sesiones de fotos hay una gran cantidad de imágenes en las que estoy simplemente siendo yo o que expresa lo real del momento y que no es lo que vemos en Instagram, dichas imágenes no se corresponden a la imagen que tenía “diseñada” en el perfil y por ello no podía utilizarlas pero la realidad es que me moría por compartirlas, esta soy yo y no una bloguera prefabricada.

Si has llegado hasta aquí y has leído toda esta chapa (como dicen en España jajaja) te doy infinitas gracias y me encantaría saber ya sea por aquí o por un mensaje de Instagram o Facebook, si coincides con algún pensamiento o si has vivido alguna situación similar.

Gracias de nuevo por leer este post y siempre estaré a la espera de saber más sobre ti.

Que tengas un feliz resto de semana, hasta la próxima.

 

 

Si bien siempre he tenido suerte para que intervengan en las fotos (no me disgusta en absoluto) aqui fue algo particular como una familia completa entro en escena, primero fueron dos y luego se sumaron otros dos mas que no querían que saliesen los otros en las fotos y empezaron a empujarse entre ellos mientras yo estaba en el medio, ¿el resultado? Un montón de fotos borrosas y risas por doquier. De mis fotos favoritas está la imagen con el gigante que al verlo salí corriendo de emoción y la imagen capto el momento de mi siendo yo jajaja.

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  • Anna

    ¡Que linda! Creo que lo primero es ser fiel a ti mismo, el mundo necesita más personas reales y menos postureo.
    ¡Gracias por compartir este post tan personal! Sigue haciendo lo que te hace feliz <3