TRAVELS

We go to Germany! / ¡Nos vamos a Alemania!

octubre 16, 2015

¡Hola, Chicas! Espero estén teniendo un inicio de otoño grandioso.

Nosotros tuvimos que hacer un viaje relámpago a Alemania, para asistir a un gran evento que se da en la ciudad de Essen una vez cada año.

Ibby que es amante de los juegos de mesa no quiso desaprovechar la oportunidad de asistir y volverse loco dentro jajaja. Antes de irnos de viaje se le ocurrió la fabulosa idea de cortarse el cabello y al peluquero se le fue la mano. Cuando llego a casa y lo veo casi sin pelo, me entraron ganas de matarlo pffff.

¡Nos vamos a Alemania!.

alemania_5

Estas grandes esculturas estaban por todo el aeropuerto, había una jirafa y hasta un calabacín.

Desde que llegamos al aeropuerto de Düsseldorf ya puedes ver que te espera en territorio Alemán, organización, limpieza, buena comida y un ritmo que no para (por algo son una potencia).

En el aeropuerto y para nuestra sorpresa tuvimos un exquisito almuerzo, en un restaurante muy acogedor. Pensábamos que iba a ser la típica comida de paso, pero estábamos equivocados.

Un otoño en ciudades nórdicas es como el invierno en Barcelona. La temperatura era de 10 grados, yo aguantaba como si me iban a premiar por ello jajaja.

alemania_4

En la imagen derecha tenia la cara enjabonada, NUNCA hay que ir a la cama sin limpiar nuestro rostro 😉

Siempre me quedo impresionada que cuando voy de viaje mi cerebro tiene un switch y no me cae mal casi nada, ¡es una pasada!, Así que este viaje no podía ser la excepción y fue pisar el aeropuerto para irme directo al rincón de bollería,¡madre mía! una delicia de bollería. Salimos del aeropuerto con una bolsa llena de dulces para el hotel 😛

Debido a la magnitud del evento (de interés mundial) conseguir hotel fue una tarea difícil, tomando en cuenta que lo hicimos con un mes de anticipación. Al llegar nos encanto la habitación porque era pequeña pero cómoda y tenía una vista preciosa de la ciudad. Ibby, que siempre se lleva el trabajo a todos los viajes, enseguida se puso a trabajar y yo me senté a disfrutar de los dulces que habíamos comprado en el aeropuerto, ya estaba en modo COMER SIN PARAR jajaja. Nos esperaba un día duro así que, fuimos a la cama temprano, yo me lleve una de mis pijamas de invierno 🙂 (en Barcelona no la puedo usar todavía).

Primer día del evento, madre mía! Caminamos como si nuestra vida dependiera de ello, la Fira de Barcelona es solo una cuarta parte del recinto de Essen. Había tantas, pero tantas cosas para ver, que tu cerebro no procesaba la información, al cabo de media hora estaba embotada.

alemania_6

Tuvimos la oportunidad de visitar un parque que es muy conocido en la ciudad, yo pensaba que seria solo un parque con vegetación, pero cual fue mi sorpresa al llegar? Había animales dentro y que podías tener contacto con ellos, enseguida podías ver la sonrisa en mi cara cual niña pequeña jajaja. Ibby me dice “mírate la cara que tienes, la emoción te tiene loca” jajaja, en efecto, los animales me ganan.

El parque era una preciosidad de parque, a eso le sumas que en otoño es mágico, las tonalidades son impresionantes, dignos de una postal.

alemania_3

Yo tengo una especie de botón imaginario que suelo presionar para activar a mi cerebro en modo comer, esto sucede porque generalmente me suele caer mar la comida de calle, ya que son muy condimentadas y llevan muchísima grasa, aceite, frituras etc.

Los alemanes suelen ser muy transitorios, nada de estancarse una hora comiendo en un café, por esta razón la mayoría de los lugares para comer ubicados en el metro son para llevar, pagas lo que te vas a llevar y lo comes de camino al trabajo o la universidad dentro del propio vagón o también tienes la opción de sentarte en el sitio a comer pero rápidamente.

La comida es DELICIOSA, son muy rápidos pero te ofrecen comida de calidad y eso mi cuerpo lo nota.

Cada día comimos comida tailandesa que es una de las favoritas de Ibby, y los desayunos eran mi momento de gloria jajaja bollería y más bollería.

alemania_2

Los días siguientes estábamos exhaustos, no creíamos que caminaríamos tanto pero es que, cuando estas ahí, no puedes parar. Salíamos a comer y volvíamos con la misma. Nosotros de por si somos bastante activos, a eso le sumas el ritmo de la ciudad, da como resultado una pareja vigorexica :P.

Ibby me regalo unas pantuflas de unicornio monísimas que vimos dentro del evento, fue verla y quede embelesada a tal punto, que le decía “vamos ya, no vaya a ser que se agoten” el se reía y me decía “aquí, eso será lo último que se agotará, créeme”.

Llegue al hotel como niña con juguete nuevo jajaja.

alemania_7

Fue un viaje encantador, es la segunda vez que visitamos Alemania, y la verdad es que desde la primera vez me gusto mucho, me gusta su ritmo de vida, todo al grano, sin desperdiciar tiempo, sin importar que hacen o dejan de hacer los demás, con educación y amabilidad pero cada quien a lo suyo, me siento muy identificada con su día a día. Soy una Germany lover jajaja 😛 ¡Ya estamos deseando volver!.

El único punto muy, pero muy importante de un viaje a Alemania es el idioma. Los alemanes no hablan inglés con facilidad, es difícil encontrar personas que lo hablen y eso dificulta un poco la comunicación, seria de ayuda que aprendiéramos algunas palabras en alemán, como los números, gracias, por favor, hola, adiós, hasta luego, etc. Ellos lo agradecerán y lo apreciarán tomando en cuenta que es un idioma difícil.

Así nos despedimos de Alemania, con esa emotiva cara de Ibby y un rico almuerzo en el aeropuerto.

alemania_8

Espero que hayan disfrutado mi post y que algún día cuando visiten Alemania les guste tanto como a mí.

Gracias por leerme, espero que tengan un gran fin de semana.

¡Hasta el próximo post!.

You Might Also Like